T01E04: "El del la pintada en el mostrador"

T01E04: "El del la pintada en el mostrador"
Imagen de The Maxx, ilustrada por Sam Keith

SINÓPSIS:

En mi barrio estan abriendo numerosas galerías de arte. Signo inequívoco de que la gente que no se puede pagar el alquiler de un local en el centro se está desplazando hacia el sur. La presencia de una de esas galería me ofreció hace unos días una una imagen chocante. Es un espacio de esos que tiene unos enormes ventanales que acompañan un espacio pŕacticamente diáfano. En uno de esos ventalanes que miran a la calle alguien había hecho una pintada que ponía "Fuera Pijos". Mi primera sensación al verla es fue no saber si la pintada era un signo de protesta o una intervención artística de la propia galería reflexionando sobre la gentrificación. En seguida descubrí que era lo primero porque al girar la esquina encontré el siguiente ventanal, con su correspondiente ventana que también tenía pintadas. Sin embargo, dos mujeres latinoamericanas con uniforme de una empresa de servicios, estaban ya limpiado este lado y pronto se pondrían con el otro. No parecía ningunna intervención artistica, sino más bien el esfuerzo de la galería por tapar la critica de un barrio dónde todavía hay punkis que hacen pintadas. La ironía más bien se cargaba de una interseccionalidad que me hizo pensar, sobre todo, que es posible que ni los de la galería, ni los de la pintada, ni las que la limpiaron pueden pagar el alquiller de sus casas y sus locales en ese mismo barrio.

Quizás todas esas personas, con sus preferencias culturales y estéticas, con sus intentos de salir adelante más o menos determinados por esa forma de mentira que el capitalismo llama suerte y que no es más que violencia vertical, tienen en común que en los próximos dos años les caduque el contrato de alquiler. Pensé entonces en lo importante que es que el decreto que prorroga los alquileres que aprobó el gobierno el pasado viernes se convierta en permanente y que todas esas personas vivirían mucho mejor si pudieran encontrar la forma de pelear juntas por ese objetivo.

IMAGEN:

La imagen con la que se abre esta newletter es de Sam Keith, que murió anoche. Keith es el creador de The Maxx y Zero Girl y el dibujante de los primeros cuatro números de The Sandman. Tras dibujar el cuarto decidió dejar la serie con un argumento magnifico: "Me siento cómo si fuera Jimmy Hendrix tocando en Los Beatles". Es un signo de lo que le pasó en toda su carrerra. Su expresividad, su manera de dibujar, el punto de vista de sus viñetas siempre tenían una singularidad tan enorme que dificultaba su encaje. A pesar de ello tiene páginas increíbles dibujando Lobezno, por poner un ejemplo. Para mi es una de las personas que me abrieron la puerta a los tebeos, a ese mundo dónde las figuras y los colores eran mejores que la realidad misma. Lo mejor que podemos hacer es seguir leyéndole.

CERRANDO PESTAÑAS

Me resultó muy sugerente este artículo de Elisabeth Duval sobre la polémica y las disculpas de Rosalía a cuenta de Pablo Picasso

Me gustó mucho esta entrevista con Cory Doctorow sobre internet y cómo volverlo un sitio decente.

VISIONADOS

Esta semana si vi películas que no había visto, además del capítulo más tenso de The Pitt, que sigue siendo la mejor serie por muchos cuerpos (no pun intended)

Vi War Machine, que me gustó menos de lo que pensaba que me fuera a gustar, pero me hizo mucha gracias que una película tan cargada de anabolizantes y masculinidad con traumitas estuviera diseñada como si un niño de ocho años jugara con sus camiones de construcción.

También vi Zootropolis 2. La primera película de Zootropolis me parece un prodigio en todos sus apartados y era inevitable que esta segunda parte perdiera algo de la frescura de la primera) pero el segundo acto de la película me parece que toma decisiones muy valientes (sobre todo si tenemos en cuenta que estamos hablando de cine infantil de un gran conglomerado como Disney) y consigue mantener la ternura de la primera, pero también las trazas de crítica social, claridad en los planteamientos y fuerza expositiva.

Vale. Ehm... Creo que eso es todo.
Nos vemos la semana que viene.

Tengan cuidado ahí fuera.